Datos personales

Mi foto
No se puede cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido primero, y no se puede cambiar de corazón como de camisa sin perder la sonrisa.

lunes, 21 de enero de 2013

Me estremezco al darme cuenta de lo fácil que es equivocarse con las personas, de lo sencillo que es quedarse con una parte insignificante de ellas y confundir esa parte con el todo.